1. Las vivencias personales como participantes en la Jornada Recreativa-formativa y como coordinadores/as de la actividad propuesta e implementada.
“Conociéndonos”: Comenzar la tarea con una caminata olvidando preocupaciones y pensamientos del exterior despertó sensaciones de bienestar y facilitó la entrada a la actividad. El trabajo con los nombres nos resultó muy interesante ya que en general la mayoría no nos conocíamos. Sucedió que a algunos les pegaron el nombre de otros. En la ronda final decir cada uno su nombre real y la disciplina a la que pertenece nos pareció bueno para ir reconociéndonos de a poco con los que compartimos la materia. Sin embargo, en general nos costó registrar a todos en la memoria y cuando tuvimos que entregar el cartel con el nombre a quien correspondía, algunas no recordábamos a quien pertenecía. Por ejemplo, una de nosotras tenía dos nombres pegados, y cuando tuvo que entregárselo a quien le correspondía ya se había olvidado las características de la persona. Sentimos muy grato el gesto de recibir el propio nombre por parte del compañero que lo tenía. Durante toda la propuesta tuvimos ganas de participar.
"AdivinArte": Pensar en pequeños grupos una problemática del IUNA estuvo muy interesante ya que en nuestro grupo se generaron charlas y surgieron varias situaciones vivenciadas por todos nosotros, hasta que elegimos “problemas administrativos” para representarla en un papel, en una primera instancia. A algunas de nosotras nos costó dibujar, quienes lo hicimos fue algo muy pequeño, tímido ya que sentíamos que el resto lo podían hacer mejor. Una de las integrantes sentía que el vacío en la hoja se hacía enorme y le desesperaba no saber cómo llenarla. Luego la representamos mediante una foto, una imagen en quietud. Fue muy gratificante para la totalidad del grupo y en nuestro subgrupo en particular. Nos gustó mostrar y que el resto adivinara cuál era dicha situación, lo cual generaba empatía. Fue muy divertido lo que surgió en los diferentes grupos y muy creativos los dibujos plasmados.
"PintArte": En esta propuesta se trabajó luego de unas caminatas, con el foco de atención en el movimiento puesto en pies y manos. Fuimos invitados, el que deseara, a quitarnos el calzado, pero pese a la buena disponibilidad para participar, la mayoría del grupo parecía incómodo principalmente por el frío y la suciedad del piso. Luego se trabajó en dúos aunque nos resultó corto. Al final desplegaron un papel y pinturas y nos propusieron plasmar en él como huellas nuestras manos y pies. Algunos no tuvieron ganas de ensuciarse en ese momento, otros tomaron una esponjita o apenas pintaron con un dedo de la mano y sólo uno se animó a usar su pie. A otra de nosotras no le gustó la propuesta de ensuciarse las manos para pintar el papel, de hecho sólo pintó dos puntos con un dedo (no me sentí cómoda para interactuar con la pintura, no sólo por la higiene sino también por el espacio, la ropa, la cantidad de compañeros acumulados). El resultado final fue integrador, cada uno dejó su marca. Recorrimos el papel para mirarlo desde diferentes puntos de vista y escuchamos las palabras que surgían, tan diversas como la totalidad del grupo.
Vivencias personales como coordinadoras de la actividad propuesta e implementada.
"AquietArte": Nos sentimos muy bien durante nuestra actividad, atentas a lo que sucedía en el grupo, entusiasmadas y comprometidas en que todos nuestros compañeros pasaran por una experiencia recreativa y gozosa, quizás tan “común” para nosotras y no tan común para otros. Cumplimos diferentes roles, una (Gabriela) fue la voz que proponía las actividades, se concentraba en el “como” decir, invitar, proponer, incitar, vincularse desde la palabra, por dicho motivo se situó en el centro de la ronda. Esta única voz y el hecho de cerrar los ojos para permitir focalizarse en el registro de sensaciones no visuales, favoreció y ayudó a construir un clima grupal más íntimo, de confianza. El resto, contuvimos al grupo desde fuera de la ronda, nuestra función era de observadoras, cuidadoras de ese espacio en construcción grupal. Una se encargó del soporte musical de la actividad que generó un clima de trabajo apropiado, benefició la relajación y favoreció la atención en la tarea, fue muy precisa al momento de reproducir la música, regular el volumen y detenerla en el momento adecuado. El resto del sub-grupo observó los diferentes cuerpos, actitudes y respuestas frente a las consignas, para dar apoyo a nuestra “voz”, mediante gestos o miradas le indicamos a Gabriela diferentes cuestiones a tener en cuenta, sin que esto sea percibido por el resto del grupo. Nos resultó muy enriquecedor, ya que quien “dice” está sumamente concentrado en el “cómo decir” y el resto de nosotras podíamos concentrarnos en observar desde fuera la repercusión de dichas palabras en el grupo, para hacer sugerencias o ajustes momentáneos. Incluso una de nosotras al observar que el círculo se rompía en cierto lugar, se sumó a la ronda favoreciendo la comunicación y el nexo.
Los comentarios en la ronda de reflexión final nos sorprendieron positivamente. Fue muy grato que la mayoría pudiera disfrutar de ese momento, nos hizo sentir y pensar que nuestra práctica: la Expresión Corporal es necesaria para todas las personas. Además, dichos comentarios no sólo reflejaron el disfrute, también intentamos generar algunas reflexiones respecto del registro del otro y de la totalidad grupal, maneras que encontraron de vincularse, ya sea por contacto, por la escucha, por saber que tenían un compañero al lado y podían sentir su presencia, por registrar un ritmo grupal a partir de la respiración, por sentir el roce del cabello de alguien, su aroma o la calidez de su piel.
Pausa /refrigerio: Charlamos de lo que pasó en el grupo con nuestra propuesta. Tomamos algo y algunos también comieron. Nos sentíamos contentas porque al principio teníamos muchas dudas, no entendíamos cómo se llevaría a cabo todo, no sabíamos si funcionaría nuestra actividad, si cada grupo estaría comprometido, etc. Por suerte las dudas se disiparon en la medida en que todo se puso en marcha y finalmente resultó muy positivo el encuentro.
Por otro lado, comer y tomar algo juntos fue una manera de profundizar el compartir, de vincularnos con otros, un momento libre para seguir interactuando.
"RecreArte": La propuesta fue colocarnos en 3 grupos, uno de movimiento (Danza), otro de instrumentos musicales (Música/sonidos) y los demás pintaban, primero en una pequeña hoja cada uno(Plástica). Fue una especie de improvisación de cada uno de los grupos. Dado que no había mucha gente en (Danza) nos ubicamos en ese grupo. Resultó interesante estar atentas para poner en movimiento lo que escuchábamos y veíamos de quienes pintaban, una escucha abierta a todo lo que sucedía al mismo tiempo. Luego de la “práctica”, ya más clara y definida la composición musical, pudimos disfrutar del baile, recorriendo todo el lugar. Observamos el mural final que representaba una especie de partitura de comienzo a fin, llena de colores, sonidos y movimientos, en ese papel estábamos todos, podíamos reconocernos, ya no eran tres sub-grupos diferenciados, sino uno solo, fue una hermosa experiencia compartida.
"EntrelazArtes": La propuesta fue caminar en líneas rectas con cambios de velocidades y direcciones, en general podríamos decir que se generó un clima de juego grupalmente, en el cual algunas de nosotras nos divertimos. En el momento final de visualizar con ojos cerrados el recorrido de nuestros trayectorias como si hubieran sido pintadas en el espacio transitado, nos pareció interesante aunque difícil de imaginar.
"El lápiz descompuesto": Nos colocamos en ronda de pie, respiramos profundamente, nos relajamos, esto fue muy adecuado luego de la actividad anterior que fue más movida. A esta altura de la mañana estábamos todos muy integrados. Nos tomamos por los hombros con nuestros compañeros, los tocamos, luego tocamos la espalda, reconocimos la espalda del otro y la imaginamos como un atril. A la mayoría de nosotras nos resultó placentero sentir el toque del otro en nuestra espalda, recibir una especie de “masajitos”. Comenzó Alan (el cual tenía un papel pegado en su espalda) a dibujar en la espalda de su compañera con sus dedos y sucesivamente cada uno dibujaba en la espalda de su compañero lo que sentía que le dibujaba en la propia. El dibujo original circuló hasta llegar el último lo plasmó en el papel. Nos pareció muy buena idea, fue divertido ver, luego del recorrido por todos los cuerpos, cómo llegó el resultado final, que poco tenía que ver con la propuesta inicial de Alan. Como el juego del teléfono descompuesto. Luego nos colocamos en dúos, la consigna fue realizar un dibujo en la cara, brazo, mano de un compañero para que él lo plasme en un papel. Al respecto sucedieron diferentes cosas, como la copia más o menos exacta de las sensaciones en el papel o todo lo contrario. Ej. Una de nosotras dibujó primero y su compañero lo pasó al papel perfecto (una casita) y viceversa, lo que supuestamente era un pez quedó una especie de pato deforme.
Cierre. Evaluación preliminar de la Jornada: Al final pudimos descubrir o mejor dicho darnos cuenta que alcanzamos nuestros propósitos a nivel grupal, que los prejuicios, descreimientos o desconfianzas previas se desvanecieron. Cada grupo se comprometió con su tarea pensada para compartir y el buen clima grupal se generó sin conocernos demasiado entre todos, nos habilitó e invitó a ser parte, pudimos incluirnos en cada una de las propuestas en mayor o menor medida, siempre presentes y abiertas a la escucha de los compañeros y brindándonos al disfrute, al encuentro durante toda la jornada.
2. La coevaluación de la implementación de la Jornada recreativa-formativa
de acuerdo con la meta y el objetivo general previstos en el Proyecto de dicha Jornada por todo el grupo de cursantes de DyMEA2.
Favorecer los vínculos interpersonales y la expresión de todos los participantes mediante la apelación de recursos y medios propios de los lenguajes artísticos mediante actividades tendientes al goce.
“Conociéndonos”: si bien no se logró en esta primera instancia el reconocimiento de la totalidad de los nombres del grupo, sirvió como un primer acercamiento, logró despertar la inquietud por saber quién era esa persona que teníamos al lado.
A modo de sugerencia, detenerse por un momento, en el desarrollo y en la ronda final para observar detenidamente a los otros en búsqueda de detalles personales y luego focalizar en alguien particular, alguien que no se haya registrado antes, esto facilitaría la creación de la imagen del otro y la asociación con el nombre de dicha/as persona/s.
Incluso, además de las especialidades artísticas, cada uno podría decir algo personal, por ejemplo, “comida favorita” o “hobby”, esto favorecería la asociación con el nombre y el reconocimiento.
"AdivinArte": esta actividad nos permitió identificarnos con el resto del grupo y con cada integrante, por haber pasado previamente situaciones similares. A pesar de no conocernos en profundidad podíamos comprendernos y ponernos un poco más en lugar del otro, empezábamos a tener algo en común que nos unía, de ahí que observamos un disfrute general por la sensación de contención grupal, de empatía.
Esta actividad nos invitó también a pensar y reflexionar sobre nuestras propias problemáticas como estudiantes y como futuros docentes.
"PintArte": Esta propuesta fue muy buena idea, sin embargo el tiempo dedicado para la exploración del propio cuerpo resultó escaso, sumado a ciertas incomodidades posteriores no favorecieron la profundización, al menos desde nuestra sensación.
Quedó más en la enunciación de distintas partes del cuerpo que en el descubrimiento más profundo de nosotros mismos, lo cual se observó en el modo de emplear el cuerpo como medio de expresión plástica. A modo de sugerencia, detalles a tener en cuenta, como la suciedad o el frío del piso y “el como” el coordinador nombraba distintas zonas corporales influye en el resto. Además se lo percibió algo apurado, nombraba muchas cosas, una tras otra, no daba tiempo a que cada uno se conectara con las sensaciones de las zonas nombradas y generara una imagen sensorial de las mismas. Hubo sobrecarga de información.
"AquietArte": creemos haber logrado que tanto el grupo como la mayoría de sus integrantes pudieran conectarse consigo mismo y con los demás, aquietarse, registrarse, percibirse. Observamos que con la respiración los torsos se expandían y en la exhalación se soltaban las tensiones innecesarias, se aflojaban los hombros, se relajaron rostros, esto favorecía la comunicación consigo mismos y con los demás. En la ronda final muchos comentaron su estado de relajación, algunos especificaron qué zonas corporales y otros comentaron percepciones propias y de los demás.
"RecreArte": Se logró la interdisciplinariedad de los distintos lenguajes artísticos, se vio reflejada en una única producción colectiva. El único lenguaje que no se tuvo en cuenta fue el teatro (ni en la propuesta escrita ni en la implementada), sin embargo esto fue explicitado por los coordinadores y se disculparon por no haberse percatado antes.
"EntrelazArtes": Se logró trabajar corporalmente el espacio físico del aula de manera plástica, cuestiones como el equilibrio del mismo, líneas rectas, direcciones, cambios de sentido y direcciones. Sin embargo hubo una confusión conceptual respecto al término diagonal que generaba dudas. Se pedía que camináramos en líneas cuando en realidad solo querían que los cambios de direcciones los hiciéramos generando ángulos rectos, de manera de crear una especie de cuadrícula en el piso (no se nos dio esa imagen) . A modo de sugerencia, previo al momento final en que nos aquietamos e imaginamos la huella de nuestros recorridos en el suelo, es necesario pedir que imaginemos el tipo de huella, rastro, marca que dejamos en el suelo, imaginar algún color, grosor de la línea, etc. que pueden asociarse a emociones, energías, maneras de desplazarse. Es importante pedir que se preste atención a estos detalles, para favorecer la imaginación y el registro, para poder recuperarlo en el momento final.
"El lápiz descompuesto": Esta actividad, curiosamente fue como una versión diferente de la anterior, “prácticas en que los cuerpos mediaban como instrumentos plásticos”. Se pudo tomar conciencia corporal a la hora de dibujar, fue sumamente interesante los distintos grados de registro que cada uno tiene de lo que siente y el hecho de transmitir esas sensaciones a la espalda del otro o al papel. Permitió percatarse de los distintos grados de sensibilidad de las diferentes zonas corporales. Para destacar, pese a que el coordinador de la actividad insistió en que no racionalicemos el dibujo, (refiriéndose al hecho de dibujar una figura concreta y reconocible) Alan intentó plasmar el dibujo de “un perrito”, esto también le sucedió a otros.
Cierre. Evaluación preliminar de la Jornada.
Pudimos integrar teoría y práctica en el diseño de actividades recreativas. La jornada recreativa-formativa fue muy enriquecedora y efectiva ya que gozamos de un buen clima de trabajo, establecimos lazos que favoreció la cohesión grupal, construimos saberes que circularon en el grupo, aportes individuales fueron generalizados favoreciendo el aprendizaje de todos. Fue acorde a las necesidades e intereses de todos.
3. La coevaluación subgrupal:
a) El proceso de elaboración de la actividad propuesta por el propio subgrupo (desde la consigna dada en clase hasta el envío de la actividad al correo de la cátedra)
El día que nos dieron la consigna de pensar un proyecto recreativo formativo, nos juntamos en pequeños grupos, en nuestro caso somos cuatro compañeras de Expresión Corporal. La propuesta desde la cátedra fue pensar en actividades para todo el grupo que se encuentra cursando la materia, pensando en lo que nos agrupa, con qué fines, con qué necesidades; buscando posibles metas y propósitos para la construcción de nuestra actividad.
Desde un un primer momento surgieron ideas como:
-Establecer o fortalecer los vínculos interpersonales/comunicacionales.
-Incentivar la comunicación consigo mismo.
-Escucha atenta, activa.
-Para luego establecer la comunicación con los “otros”. Partiendo desde algo general, siendo esto la finalidad última.
Finalmente decidimos en nuestro grupo como posible META “Favorecer los vínculos interpersonales” y como PROPÓSITO “Estimular la comunicación con uno mismo y con los otros”.
Pero al compartir grupalmente cada uno de los grupos sus ideas, la Cátedra propuso construir con esos materiales un gran Objetivo General común a todos: “Favorecer los vínculos interpersonales que propicien la expresión de todos mediante la utilización de los diferentes lenguajes que habiliten el goce con las distintas actividades.”
En nuestro grupo funcionó como guía para pensar la creación de las actividades, experiencias o propuestas que logren de algún modo materializar las metas. Al conocer las intenciones de los demás grupos, nosotras decidimos apuntar específicamente a la comunicación consigo mismo, despertar una escucha atenta y activa de cada uno, para luego conectarse con los otros, en búsqueda de un clima grupal de confianza. Cuando terminó la clase teníamos varias ideas, entonces Gabriela se propuso para darles forma en una planificación desde la Expresión Corporal, nos mandó la propuesta por mail y fuimos haciendo cambios, modificaciones, detallando cada uno de los momentos de la actividad, el tiempo destinado y los recursos a utilizar. Finalmente enviamos la actividad al correo de la cátedra. Nos sentimos bien trabajando juntas y llegamos a acuerdos sin dificultades. Realizamos para esto una posible planificación.
b) la implementación de la actividad propuesta por el mismo subgrupo en la Jornada:
El día llegó y no nos habíamos puesto de acuerdo en cómo serían los roles, estábamos un poco nerviosas y ansiosas, a pesar de que muchas de nosotras ya damos clases, comentamos que la situación ante algo nuevo siempre produce incertidumbre y nerviosismo. Habíamos arreglado el tema de la música, Yasmín había traído en su celular algo apropiado para el clima que queríamos lograr. Gabriela se propuso y nos pareció mejor que sea una única voz la que coordine la actividad, ya que sería menos invasivo, es decir, habilitaría de un mejor modo la entrega.
Durante la tarea pudimos mirarnos, conectarnos entre nosotras y con lo que estaba pasado a nivel grupal. Fue muy fuerte tener a nuestros compañeros con ojos cerrados, que siempre crea cierta vulnerabilidad, sentir la energía que se generaba, algunos estaban más disponibles, otros más tensos y nosotras también, Gabriela tratando de dar seguridad con su voz, nosotras con nuestro acercamiento y contacto poniendo lo mejor de cada una para observar y cuidar.
Creemos haber logrado con matices y diferencias que el grupo se aquiete, se registre, y se perciba. Esta relajación permitió cierta conexión consigo mismo y con los demás, y en algunas personas liberar tensiones. Esto si bien lo observamos directamente en las actitudes corporales, luego lo comprobamos en la ronda de reflexión final donde algunos participantes compartieron sus experiencias.
Durante la tarea pudimos mirarnos, conectarnos entre nosotras y con lo que estaba pasado a nivel grupal. Fue muy fuerte tener a nuestros compañeros con ojos cerrados, que siempre crea cierta vulnerabilidad, sentir la energía que se generaba, algunos estaban más disponibles, otros más tensos y nosotras también, Gabriela tratando de dar seguridad con su voz, nosotras con nuestro acercamiento y contacto poniendo lo mejor de cada una para observar y cuidar.
Creemos haber logrado con matices y diferencias que el grupo se aquiete, se registre, y se perciba. Esta relajación permitió cierta conexión consigo mismo y con los demás, y en algunas personas liberar tensiones. Esto si bien lo observamos directamente en las actitudes corporales, luego lo comprobamos en la ronda de reflexión final donde algunos participantes compartieron sus experiencias.
4. Un listado de los desafíos que consideren suscita la coordinación general de una Jornada recreativa-formativa de iguales o similares características a las de la transitada.
En un primer momento el desafío parte de pautar los objetivos para esta jornada recreativa, qué es lo que se quiere transmitir con ella, para qué, dónde y cuándo. Quiénes van a ser los participantes (hacia quien va a estar dirigida) y quienes la van a dirigir. Luego de eso, sería necesario generar un interés en los alumnos (participantes) respecto de este proyecto, para la colaboración en la posterior construcción de las actividades. Asimismo la coordinación deberá encargarse de organizar un orden para las actividades que vayan a desarrollarse, pactando un tiempo determinado para la duración de las mismas.
Otra cuestión que podría ser entendida como un desafío es acompañar a las personas encargadas de guiar las actividades, brindando cierta contención a ese espacio de trabajo, desde la atención, interés y respeto a lo que esta sucediendo. Pudiendo aún conservar su rol de coordinador, sin intervenir innecesariamente en los momentos en que las actividades son dirigidas por otros.
Otro desafío es el trabajo en equipo, el cual implica el tratamiento y la aceptación de la diversidad, siendo ésta una de las reglas democráticas de respeto. Manteniendo una escucha abierta y atenta con cada una de las personas que formasen parte de la presente jornada. La invitación al diálogo, compartiendo y construyendo entre todos un aprendizaje/enseñanza más valioso, en un ambiente de libertad.
El desafío de una Jornada recreativa-formativa, nos remite al encuentro con una multiplicidad de la realidad o pluralidad de realidades. Y por lo tanto el logro de un buen clima de trabajo, habilita a establecer lazos entre los individuos de un grupo, favoreciendo la cohesión grupal.
Otra cuestión que podría ser entendida como un desafío es acompañar a las personas encargadas de guiar las actividades, brindando cierta contención a ese espacio de trabajo, desde la atención, interés y respeto a lo que esta sucediendo. Pudiendo aún conservar su rol de coordinador, sin intervenir innecesariamente en los momentos en que las actividades son dirigidas por otros.
Otro desafío es el trabajo en equipo, el cual implica el tratamiento y la aceptación de la diversidad, siendo ésta una de las reglas democráticas de respeto. Manteniendo una escucha abierta y atenta con cada una de las personas que formasen parte de la presente jornada. La invitación al diálogo, compartiendo y construyendo entre todos un aprendizaje/enseñanza más valioso, en un ambiente de libertad.
El desafío de una Jornada recreativa-formativa, nos remite al encuentro con una multiplicidad de la realidad o pluralidad de realidades. Y por lo tanto el logro de un buen clima de trabajo, habilita a establecer lazos entre los individuos de un grupo, favoreciendo la cohesión grupal.
Como vimos durante la cursada, y como se expresa en el Proyecto de Jornada Recreativa-formativa; el diseño de actividades recreativas se opone a las representaciones de éstas vinculadas a la pura espontaneidad de los participantes y la descalificación de la recreación como actividad “improductiva”. Y como la recreación ha adquirido una relevancia destacada que amerita un tratamiento puntual y que, como señala Moreno (2006)- su éxito reposa en gran parte en evitar la homogeneización de planificaciones que desconocen la diversidad propia de los grupos en cada contexto, e incluso en cada encuentro; se convoca entonces al “planeamiento a medida”, es decir a la atención de las necesidades manifiestas e intereses implícitos de los participantes.
El conductor de una actividad recreativa tiene la enorme responsabilidad de desarrollar una propuesta trasformadora que les permita a las personas ser más plenas y a los grupos a crecer en comunicación y cooperación. Es necesario un rol activo y comprometido en la búsqueda de proyectos y programas con una fundamentación que vaya más allá del entretenimiento. El aprendizaje del tiempo libre es una tarea formativa y trasformadora de la persona, por lo tanto, quien tiene el rol de coordinador debe capacitarse y continuar su propio desarrollo. Comprometerse “...con el propio proceso, con el proceso de quienes participan en las actividades y con el contexto institucional y social...”. También debe controlar las ansiedades que provoca estar siempre en proceso de cambio y desarrollo como persona y como profesional. No defenderse ante situaciones volviendo a esquemas tradicionales o autoritarios. El vinculo no se sustenta en el dominio o sometimiento sino en el respeto por el pesar, el sentir y el hacer del otro.
5. Bibliografía de referencia
MORENO, Inés; Recreación; 2006; Lumen Humanitas ; Buenos Aires.
Proyecto de Jornada Recreativa-formativa. DyMEA 2 – ATFD – IUNA –2do. Cuatrimestre 2014
FANFANI, Emilio T; 25 años de democracia: logros y agenda pendiente de la educación básica.
DRAZER, Noemi M; NOS-OTROS. La acepatcion de la diversidad en el sistema educativo. Nuevohacer Grupo Editor Latinoamericano. Buenos Aires. 2003
TEDESCO, Juan C; Educar en la sociedad del conocimiento. Fondo de cultura económica. México. 2000





No hay comentarios:
Publicar un comentario